Desarmar a la población, se basa en el supuesto, de que las fuerzas de
seguridad, se harán cargo de la defensa de los individuos desarmados.
Hasta aquí parece lógico pero... ¿ y si las fuerzas de seguridad del
estado empiezan a demostrar que son incapaces de ello ?. ¿ Y si ese
supuesto lógico, empieza a volverse contra los propios ciudadanos
honestos, de tal manera que la ley contra la posesión de armas, solo se
les aplica a ellos y mientras que permanecen desarmados, los
delincuentes se arman en el mercado negro ?.
Los terroristas están armados. Los delincuentes comunes están armados.
Las bandas de los antiguos países del Este, están armadas. Las bandas
mafiosas están armadas. Las bandas de inmigrantes sudamericanos están
armadas.
Nosotros no. Dependemos de la rapidez y efectividad con la que
respondan los cuerpos policiales. Lamentablemente no son tan rápidos
como las balas, a veces, demasiadas veces, ni como los caracoles.
Mientras, los ciudadanos, desarmados, estamos a merced de todo aquel
que lleve armas y, el peso de la justicia, cae sobre nosotros, incluso
si nos defendemos dentro de nuestras propias casas.
